“Como adultos y docentes debemos tener absoluta conciencia de que nuestros alumnos, adolescentes y púberes, tienen una sexualidad.
Muchos de ellos tienen relaciones sexuales, de común acuerdo o no; protegidas o no; planeadas o no; con parejas estables o no; y sobretodo en muchos casos sin conocimiento de los riesgos…
Como adultos y docentes la vergüenza debe dejar lugar a la libertad…
de escuchar sin reprimir, de enseñar sin imponer y de orientar a nuestros alumnos a que vivan su sexualidad lo más segura y natural posible.”
(Daniela Bogado, docente ESB 22, 9 de Abril.)