Masculinidades en la escuela

Lic. Alejandro Marcelo Villa

Investigador Asociado/Consejo de Investigación en Salud/GCBA

Programa Salud Reproductiva CESAC Nº8, Area Programática del Hospital J. M. Penna

“Masculinidades en la escuela: enfocando sexualidades, salud

reproductiva y paternidad en la adolescencia”.

Proyecto de Investigación

Sexualidad, reproducción y curso de vida en la adolescencia:

Un estudio sobre las perspectivas biográficas de mujeres y varones escolarizados en la Ciudad de Buenos Aires”

Objetivos generales

  • Conocer los modos en que las relaciones de género que establecen mujeres y varones durante la adolescencia en torno al ejercicio de la sexualidad y la reproducción afectan las decisiones sobre la posibilidad de prevención de embarazos, de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y del VIH/SIDA.
  • Explorar los significados que adquiere el ejercicio de la sexualidad y la reproducción durante la adolescencia en la conformación de las identidades femeninas y masculinas

Población de estudio

  • Mujeres y varones entre 15 y 19 años.
  • En soltería.
  • De Escuelas Medias del GCBA.
  • De estratos sociales medios y pobres.

Metodología

  • Diseño exploratorio y descriptivo, de carácter cualitativo.  Se utiliza como técnica la “entrevista semi-estructurada”.
  • Metodología cuantitativa, con dos fuentes complementarias de datos.
  • Diseño y toma de encuesta a partir de la categorización  del material cualitativo.
  • Caracterización sociodemográfica de los embarazos adolescentes y de aspectos de morbimortalidad vinculados a ETS y VIH/SIDA

Muestra

  • Fueron seleccionados alumnos/as de 3º a 6º años de 3 Escuelas Medias:  Escuelas Técnicas Nº14, Comercial 18 y Normal 11.
  • Aplicación de entrevistas semiestructuradas a 30 adolescentes entre 15 y 19 años de ambos sexos de estratos pobres y medios.  Se establecieron cuotas según edad, sexo y estratos sociales.
  • Consentimiento voluntario:  institucional, de los madres/padres y de los mismos alumnos/as.

Resultados preliminares

  • Las expectativas relacionales según el género en los vínculos entre varones y mujeres en torno al ejercicio de la sexualidad y la reproducción se diferenciarían según los estratos sociales considerados, el sexo y la edad de los/as adolescentes.

Toma de decisiones en la regulación de la fecundidad y prevención de enfermedades

Los procesos de toma de decisiones de las prácticas de regulación de la fecundidad y de prevención de enfermedades estarían directamente vinculados a tres elementos:

    1- Los tipos de vínculos establecidos entre mujeres y varones.
    2- Los escenarios sociales e institucionales donde se producen los mismos.
    3- Los guiones y estrategias de acercamientos afectivo/sexuales.

Tipos de vínculos

Se destaca una complejidad de difícil categorización.

  • Transas“:  contactos corporales sin compromiso afectivo que excepcionalmente incluyen actividad sexual genital
  • Salir“: encuentros afectivos sin compromiso permanente, con una relativa frecuencia en el tiempo, los que pueden incluir actividad sexual genital.
  • Noviazgo“: vínculos formales que implican compromiso afectivo y la mayoría de las veces incluyen actividad sexual genital.
  • Prostitución”: practicada en general por la población masculina.

Escenarios sociales e institucionales
Se destacan tres escenarios:

    1- El grupo de pares en la escuela.
    2- Las salidas a locales bailables.
    3- El grupo de pares en el barrio.

Guiones y estrategias de acercamientos afectivo/sexuales:

Requerimientos sexuales no satisfechos en las mujeres

Se destaca en las salidas a los locales bailables. Los varones se verían interpelados permanentemente por la autonomía de la sexualidad femenina.  Por ello las categorizan como “mujeres fáciles” o “putas”.  Ellos experimentarían una tensión entre un temor ante supuestos requerimientos sexuales  femeninos, y por otro lado un mandato social que indica que un varón tiene que responder con propuestas para concretar actividad sexual con estas mujeres.   Este guión y estrategia de acercamiento afectivo/sexual podría promover  la coerción sexual, el rechazo o una excesiva desconfianza hacia las mujeres.

Chamuyo“

Esta modalidad se produciría fundamentalmente en el escenario de los locales bailables.  Los varones deberían aprender a establecer una conversación “artificial”, un “como si“, con mujeres “desconocidas”. Se trata de un “hablar bien” y un decir cosas agradables a los oídos de las mujeres.  Las mujeres participan esperando esta forma de acercamiento frente a varones que también son “desconocidos” para ellas.

Darse tiempo para conocer a la persona y  decir los que se siente

Esta modalidad se produciría con mayor frecuencia en los escenarios de la escuela y del grupo de pares del barrio.  Aquí varón y mujer eligen una persona que por algún rasgo les despierta la necesidad de conocerla y expresarle los sentimientos propios.  Se destaca la búsqueda de datos y antecedentes de la otra persona a través de terceros/as, que puedan aportar información. Se crean condiciones para la expresión de afectos y sentimientos.

Prácticas anticonceptivas

  • Las mismas se guiarían según una esquemática categoría perceptiva:  los/as “conocidos/as” versus los/as “desconocidos/as”.
  • Existiría cierta tendencia a utilizar condones en forma regular en los vínculos entre personas que “no se conocen”; en general por una iniciativa masculina espontánea.
  • Entre las personas “que se conocen” se podría producir una mayor variabilidad en el proceso de toma de decisiones y continuidad de uso de métodos de prevención.  Se podría dar una regularidad en el uso del condón, tanto como una irregularidad del uso del mismo, combinado con la práctica del coito interrumpido, la cuenta de días fértiles femeninos y/o el uso ocasional de anticoncepción hormonal.
  • Si bien existe una importante y generalizada preocupación por el posible contagio del HIV/SIDA, ello no se expresaría en los vínculos entre personas “conocidas”; pero sí en los vínculos con personas “desconocidas”.
  • Los riesgos en salud estarían vinculados principalmente a los posibles embarazos y contagios de enfermedades en los vínculos entre personas “conocidas”.  Ello se destacaría en las/os adolescentes de mayor edad, así como en la población de estratos pobres.

Significados del ejercicio de la sexualidad

  • Las identidades de género se construyen en una tensión permanente entre una esfera pública y otra de la intimidad.  Los chicos/as deben posicionarse públicamente frente a las expectativas de los adultos y del grupo de pares.
  • Se destacaría claramente una demanda de consumo de sexo a través del grupo de pares y los medios de comunicación, especialmente para los varones.
  • Ello también se destacaría implícitamente en las expectativas del grupo familiar de origen y de los adultos de la escuela:  se espera que los/as adolescentes quieran tener relaciones sexuales “naturalmente”, según “impulsos” biológicos que  “no podrían controlar”.  En este contexto discursivo se observan mensajes preventivos de parte de los adultos de la familia y de la escuela, orientados a prevenir los resultados de dicha actividad sexual.
  • Por otro lado, la sexualidad adquiriría significados en el contexto de una necesidad de expresar afectos y sentimientos; la que tiene dificultades de legitimación social.  Ello se destacaría aún más en los varones de estratos pobres y de menor edad, los que tendrían menos espacios de socialización para expresar la afectividad que los de estratos medios, y que las mujeres de ambos estratos sociales.

Posibles proyectos reproductivos

  • La mayoría de las mujeres y varones pensaron en algún momento de su adolescencia en la posibilidad de tener hijos y formar una familia en el futuro.
  • Ello se manifestaría de modo diferente según el sexo y el estrato social.  Los varones de ambos estratos sociales manifestarían con más claridad que las mujeres dichas expectativas reproductivas.
  • Varones y mujeres de estratos medios percibirían la reproducción como un proyecto posterior al ascenso educativo y el logro de una posición profesional; a diferencia de lo que ocurriría en los estratos pobres, donde ambos sexos percibirían más cercana la concreción del proyecto reproductivo.  Ello coincidiría con un menor valor atribuido a la educación, comparado con el que le atribuirían las personas de estratos medios.
  • Frente a un embarazo no buscado, se destaca en ambos sexos la opción de continuar con el embarazo; si bien ello se encuentra en tensión con la continuidad en el estudio, las posibilidades materiales y las capacidades personales de asumir nuevas responsabilidades sociales
  • La posibilidad de continuidad de un embarazo se encuentra vinculada con la percepción que tienen los/as adolescentes de cómo puede ser recibido aquél, por:
    • El grupo familiar
    • La escuela
    • El grupo de pares

Se destaca:

  • Una aceptación, apoyo y acompañamiento de los embarazos en las escuelas; si bien sólo a las mujeres, permaneciendo en la invisibilidad institucional la presencia de futuros padres varones.
  • Un claro apoyo del grupo de pares cercano, tanto a mujeres como a varones que cursan un embarazo.
  • Un rechazo inicial pero una aceptación y apoyo posterior de parte de madres/padres de varones y mujeres.  También se destaca en los estratos medios que los padres/madres dan a los/as hijos/as la posibilidad de decidir ellos/as mismos sobre la continuidad de los embarazos.

Conclusiones preliminares y recomendaciones políticas

  • Discutir y reflexionar sobre las expectativas de los adultos sobre la sexualidad de los/as adolescentes:  los/as jóvenes hablan de sexualidad según la posición subjetiva que adoptan los adultos.  Es necesario diferenciar la necesidad social de consumo de sexo de las experiencias con la sexualidad; así como las concepciones biomédicas de la sexualidad, de aquéllas que parten del adolescente como sujeto de derechos, de decisiones sobre su propio cuerpo.  Para ello, se sugiere que los adultos puedan reflexionar sobre la construcción social de las diferencias de género y sus propias experiencias con la sexualidad.
  • Trabajar con los cuerpos adolescentes  a través de sus propias percepciones, códigos y formas de acercamientos afectivo/sexuales:  se trataría de desnaturalizar las concepciones biológicas mediante un trabajo de historización de la sexualidad en la biografía de cada uno/a.  Diferentes recursos pedagógicos pueden posibilitar el reconocimiento del propio cuerpo, las similitudes y diferencias con otros cuerpos, las determinaciones sociales de género y su diferenciación con la experiencia personal de cada uno/a.
  • Discutir en el grupo de pares de los/as adolescentes juicios morales y concepciones sexistas de varones y mujeres sobre las sexualidades femenina y masculina: Se hace necesario aquí interrogar las ideas de la mujer “puta”, el supuesto que el varón debe tener la iniciativa sexual, así como el que éste no expresa afectos y sentimientos en la sexualidad.  La sexualidad no es sinónimo de mantener actividad sexual.  Es necesario diferenciar la presión social para consumir sexo de las experiencias personales con la sexualidad.
  • Vincular preocupaciones de los/as adolescentes sobre prevención de embarazos y ETS/VIH-SIDA con  los diferentes tipos de vínculos afectivo/sexuales y las relaciones de género:   es imperioso discutir con los/as jóvenes las categorías de las/os conocidos/as versus los/as desconocidos/as en el proceso de toma de decisiones de uso de métodos anticonceptivos.  Aquéllas categorías no logran representar la complejidad de los vínculos afectivo/sexuales.  Además es necesario analizar el tipo de  relaciones de género en el proceso de adopción de un método de prevención.
  • Dar visibilidad institucional en las escuelas a la presencia de los varones en el proceso de embarazo:  la presencia de los varones en los procesos reproductivos supone discutir la concepción social sexista de que los varones sólo serían sujetos sexuales que embrazarían “irresponsablemente” a las mujeres, y que no podrían ejercer una paternidad porque sólo desempeñarían el rol de hijos.  Por el contrario, las mujeres no se embarazan y constituyen solas en madres, sino que los varones tienen una presencia activa en las decisiones reproductivas.  Es necesario dar lugar y apoyar desde las escuelas a los varones en el proceso de embarazo y el aprendizaje de los roles parentales.
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