Cómo reducir el riesgo

El sexo vaginal y anal sin protección representan el riesgo más alto para la mayoría de las infecciones de transmisión sexual más peligrosas. Si tenés sexo vaginal o anal, el uso de un preservativo de látex o preservativo femenino reduce el riesgo de infección. Para disminuir aún más el riesgo de infección durante el sexo oral, usa un preservativo para sexo oral con un hombre y el protector de plástico para el sexo oral con una mujer.

La abstinencia, no tener ningún tipo de juego sexual, es la única protección total contra una infección, pero hay muchos tipos de juegos sexuales que se consideran actividades de bajo riesgo. Estos incluyen:

  • masturbación mutua
  • masajes eróticos
  • frotarse un cuerpo contra el otro
  • besarse
  • sexo oral
  • sexo vaginal con un condón de látex o femenino
  • sexo anal con un condón de látex o femenino

Aunque algunas infecciones sólo se pueden transmitir con el intercambio de fluidos corporales, otras se pueden transmitir a través de los juegos sexuales que involucran contacto con la piel de la pareja, como por ejemplo frotarse contra el cuerpo del otro sin ropa. No tengas contacto con un compañero/a que tiene llagas visibles, lesiones o protuberancias que podrían ser el síntoma de una infección, y no tengas contacto sexual con ninguna persona durante una erupción de herpes.

Muchos jóvenes no creen que corren el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual, pero la realidad es que dos tercios de las personas que han tenido una infección de transmisión sexual se infectaron antes de los 25 años. Para evitar que esto te pase, es muy importante que aprendas a conocer tu cuerpo, a hacerte responsable de su cuidado y a conocer la existencia e importancia de enfermedades que pueden afectar tu salud.

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