MAS SOBRE MITOS

mito:
Los varones siempre están con ganas de sexo
realidad:
Así como a veces no tenemos ganas de algo que otras veces nos gusta… salir con amigos, comer un helado, ir a bailar, escuchar música… lo mismo pasa con el sexo. Los hombres no siempre se sienten sexuales.

mito:
Te podés dar cuenta si una chica tuvo relaciones sexuales por los ojos, la manera de caminar, la forma de las caderas, etc.
realidad:
No se puede saber si una persona tuvo relaciones sexuales por su aspecto externo

mito:
Los hombres que tienen un pene más grande gozan más sexualmente
realidad:
No existe ninguna relación entre el tamaño del pene y el placer sexual. Los penes erectos tienen un tamaño similar aunque sin erección se vean diferentes y tengas distintos tamaños.

mito:
Las mujeres prefieren a los hombres que tienen un pene grande porque les da más placer.
realidad:
Las mujeres que están bien informadas acerca de cómo se produce su orgasmo no buscan penes “grandes”. En su gran mayoría las mujeres tienen su orgasmo por estimulación del clítoris. Frecuentemente las personas buscan el orgasmo femenino en el fondo de la vagina sin tener en cuenta que el clítoris que es el centro de placer de las mujeres está en la vulva cerca de la entrada de la vagina.

mito:
Orinar inmediatamente después del acto sexual evita el embarazo.
realidad:
A diferencia del aparato genital de los varones que tienen un conducto (la uretra) por donde pasa tanto la orina como el semen (aunque nunca juntos), las mujeres las mujeres tienen dos conductos distintos. Muchas personas creen que la orina sale por el mismo lugar por donde entra el pene o sale el bebé, cuando en realidad la vulva tiene dos orificios: el de la uretra y el de la vagina y la orina no penetra nunca en la vagina (y aunque lo hiciera no serviría de nada)

mito:
La ausencia del himen demuestra que una mujer no es virgen.
realidad:
El himen es una membrana elástica que bordea la pared vaginal. Existen mujeres que nacen sin himen, otras que tienen un himen elástico que no se rompe al introducir el pene y otras que a través de ejercicios físicos lo pueden perder. Tener o no el himen no hace al valor de la mujer como mujer ni como persona.

mito:
La primera relación sexual en la mujer es siempre dolorosa y sangrante.
realidad:
Una penetración puede ser dolorosa la primera vez, incluso para ambos, si se hace de una manera brusca y sin una buena lubricación vaginal. Esta es una razón más importante que la ruptura del himen; muchas veces no hay ni dolor ni pérdidas sanguíneas o las hay en mínima cantidad.

mito:
El alcohol es un estimulante sexual
realidad:
Depende. El alcohol puede servir de desinhibidor para poder acercarse a la chica o el chico que nos gusta en una fiesta. Pero alerta, su consumo en cantidades excesivas por un tiempo determinado puede producir efectos negativos, retardar los reflejos y dificultar la erección.. Otra razón para tener cuidado a la hora de tomar alcohol es que aumenta las posibilidades de un embarazo no planeado y exposición a infecciones de transmisión sexual porque cuando estas tomado(a), tenés menos posibilidad de pensar lo suficiente claro para usar preservativos o usarlos correctamente. No olvides que el afrodisíaco más potente es, sin lugar a dudas, la mente, la imaginación, las fantasías..

mito:
Si el varón eyacula (acaba) afuera de la vagina la mujer no puede quedar embarazada.
realidad:
Durante la erección el varón libera una pequeña cantidad de líquido lubricante por la uretra que puede contener espermatozoides. Se necesita un solo espermatozoide que se encuentre con un óvulo para que se produzca la fecundación.

mito:
El hombre tiene sexo por placer y la mujer sólo por amor
realidad:
Crecemos dentro de un medio familiar y cultural que estimula el desarrollo de la sexualidad de los hombres relacionada exclusivamente al placer y al deseo, mientras que a las mujeres se les enseña a vivir lo relacionado con el sexo como algo lleno de amor y afecto. Este tipo de pensamientos es lo que da origen a diversos prejuicios: que la mujer es más romántica, más sentimental y menos racional cuando se enamora, y que los hombres no pueden, ni tienen derecho a expresar sus sentimientos porque son “machos”. Las mujeres tienen tanto derecho a sentir placer como el hombre a sentir amor. Aprendamos a disfrutar de nuestra sexualidad en forma libre pero siempre con responsabilidad.

mito:
Los celos son normales en las relaciones de pareja. “Más me cela más me quiere”.
realidad:
Los celos no son normales ni saludables, son signos de desconfianza e inseguridad. Lamentablemente se tiene la idea errónea que los celos son normales y que son una manera de demostrar amor entre la pareja. Es por esta razón que las personas no buscan ayuda y disculpan comportamientos que después se vuelven incontrolables. Los celos pueden llegar a ser económicos (cuando uno de los dos gana mas dinero), sexuales (cuando se cree que existe otra relación) o afectivos (cuando se cree que la pareja quiere más a otra persona). Una de las razones que explica este tipo de violencia es el mal planteamiento de las relaciones de pareja, pues algunos llegan a pensar que la otra persona es parte de su propiedad. La mejor manera de combatir los celos, es identificar las razones para sentirlos. La comunicación en la pareja puede ayudar a encontrar una solución pero si el problema persiste y se vuelve incontrolable lo mejor es buscar la ayuda de un profesional antes que las consecuencias sean irreparables.

mito:
El preservativo es cosa de hombres.
realidad:
Si bien es cierto que es el hombre quien lo usa durante la relación sexual, el preservativo es un método de pareja. El uso del preservativo por lo general ha estado asociado siempre con relaciones sexuales clandestinas, ocasionales y / o promiscuas. Esta es una de las razones que explicarían la resistencia de muchos hombres y mujeres para usarlo. Por creencias y actitudes erróneas como ésta es que muchas chicas se sienten cohibidas de proponer o exigir su uso en sus relaciones sexuales aún cuando son conscientes de que éstas pueden ser de riesgo. Asimismo si la chica conoce el uso correcto del preservativo esto puede crear desconfianza en la pareja, de allí que muchas veces ellas prefieren callar ante el uso incorrecto del método. Esta situación las expone al riesgo de un embarazo no planeado o a una Infección de Transmisión Sexual (ITS) incluyendo el VIH y SIDA. El preservativo es un método de pareja, tanto el chico como la chica tienen el derecho de proponer su uso

mito:
Los hombres son infieles por naturaleza
realidad:
Lo que ocurre es que a ellos se les enseña a serlo. Es decir, culturalmente a los hombres se les incentiva a tener más parejas como símbolo de virilidad. En cambio a las mujeres se les ha cuestionado ese comportamiento porque se cree que la sexualidad femenina es diferente a la masculina. Hoy en día se mantiene la idea errónea que el hombre tiene mayor riesgo de ser infiel por su naturaleza “masculina” y que esta infidelidad no tendría porque poner en riesgo la relación de pareja. En cambio, si las mujeres tienen amantes la situación es más grave porque “se supone” que ellas no pueden separar el sexo de los sentimientos. Si un hombre es infiel, se espera que la mujer lo perdone cada vez que él muestre su arrepentimiento y deseos de volver a reconstruir la pareja y la familia. Sin embargo, a nivel cultural y social, no se acepta al hombre que perdona a su esposa infiel. Por lo general, si la mujer es infiel, genera dificultades en los hombres por la sanción social asociada al engaño (es un cornudo, no fue capaz de satisfacer a su mujer, etc.). La fidelidad es una actitud que asumen las parejas de mutuo acuerdo. Hombres y mujeres tienen iguales derechos y deberes; y pueden ponerse de acuerdo en cómo vivir su relación de pareja.

mito:
El deseo sexual está presente sólo en los jóvenes
realidad:
El deseo sexual esta presente en todo ser humano desde que nace hasta que muere. Este deseo sexual es igual en hombres como en mujeres. Lo que varía es la intensidad con la que se vive cada etapa de la vida. Nos han enseñado que el deseo sexual es sólo de los jóvenes y que los hombres experimentan más deseos que las mujeres. No hay nada mas falso que estas afirmaciones. El deseo sexual es una fuerza impulsora de atracción entre dos personas que permite la interacción sexual entre ellas y esta se presenta a cualquier edad. Esta atracción se expresa de diferente manera en hombres que en mujeres y depende de la vivencia en sexualidad que experimentaron en su infancia. Por eso es fundamental que los padres eduquen sobre sexualidad no sólo cuando los hijos comienzan a sufrir los cambios físicos, sino que esa formación debe brindarse desde que el niño empieza a vivir, así tendrá referentes que le permitan vivir una vida sexual sana y responsable.

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