No tenemos una sola forma de ejercer y vivir la sexualidad
Efectivamente, los humanos aprendemos a ser sexuales y por eso existen tantas sexualidades como grupos culturales y sociales hay. Biológicamente tenemos una sexualidad humana, pero la forma de expresarla y vivirla es muy variada, razón por la que deberíamos hablar de “las sexualidades humanas”.
Lo que es bueno y aceptado en una cultura puede ser rechazado en otras. No existe una conducta sexual que universalmente sea normal para todas las culturas, ni tampoco que una que sea prohibida en todas.
Podríamos acordar que normal o correcta es la conducta sexual que no hiere ni causa daño mientras que un comportamiento sexual que provoca daño es anormal. Sobre esta base deberíamos proteger a todos los miembros de la sociedad de relaciones sexuales forzadas (dentro y fuera de la pareja y el matrimonio) y deberíamos proteger a los niños de relaciones sexuales con adultos.