Durante la niñez, la pubertad y la adolescencia, las caricias, mimos, besos pueden ser los contactos más importantes. A medida que crecemos aprendemos a descubrir qué gusta y qué no. Existen diferencias entre chicas y chicos, pero también individuales. Es importante que vos descubras tus gustos, deseos, qué te hace sentir bien y qué no. Esto significa que podés decir que “sí” al tipo de contacto sexual que te guste y “no” al que no te guste…
Chicas y chicos tienen todo el derecho a tomar sus propias decisiones y a que los demás las respeten. En realidad, no es nada fuera de lo común tener relaciones sexuales ni tampoco es extraño decidir no hacerlo.
El sexo es divertido y saludable, cuando todos los que lo practican lo hacen con gusto, y cuando tienen la información adecuada para proteger a los demás y protegerse a sí mismos.
Tener una actitud positiva en cuanto a la sexualidad nos ayuda a crecer y conocernos, a vincularnos con otras personas, a disfrutar de la vida.