1. ¿Qué es el vih?
VIH es el nombre de un virus que puede trasmitirse de persona a persona por vía sexual, sanguínea o perinatal. En 1983 se descubrió el Vih1 y en 1986 el Vih2. Tal como los demás virus, el vih sólo se puede reproducir dentro de una célula viviente; necesita de las células humanas para vivir y multiplicarse. Si el Vih entra en el cuerpo de una persona puede hacer que ésta tenga Sida, pero el Vih no es el Sida.
2. ¿Qué es el sida?
SIDA significa Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida. Es decir que se ha desarrollado sida sólo cuando la persona presenta un conjunto de signos y síntomas (síndrome) que indican que su sistema de defensas está debilitado (inmunodeficiencia) porque adquirió el virus (adquirida).
Una persona puede estar infectada por el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y no saberlo; no tener síntomas, sentirse bien y saludable. Desde que el virus entra en el cuerpo hasta que aparecen los síntomas puede pasar mucho tiempo, en promedio diez a doce años, período que puede extenderse si comienza un tratamiento. Se trata de plazos promedio globales que varían con el desarrollo de la epidemia en cada lugar, las condiciones de vida y la evolución de los tratamientos.
Algunas personas no enferman. Pero desde el momento en que alguien se infecta puede haber trasmisión del virus si las personas no se protegen.
3. ¿Cómo actúa el VIH?
El sistema inmunitario agrupa diversos tipos de células, entre otras los glóbulos blancos encargados de luchar contra los agresores externos. Cuando el vih ingresa al cuerpo es detectado por un grupo de células llamadas fagocitos que producen una alarma química que moviliza a los macrófagos, las células encargadas de envolver a los virus y destruirlos. Los restos de virus que quedan son detectados por los linfocitos T, específicamente por los CD4. Los CD4 son las células defensoras más importantes del sistema inmunitario humano ya que son las responsables de enviar las señales que dirigen y movilizan a otras células en el combate contra la enfermedad; son como los generales o líderes del sistema defensor del cuerpo. El VIH hace algo que no hace ningún otro virus conocido por el hombre: ataca directamente y secuestra a estas células CD4, invadiéndolas para poder reproducirse. De esta manera impide que los CD4 hagan su tarea de defensa que es movilizar a otras células, llamadas células B y CD8, que son las encargadas de destruir a las células invadidas por el virus.
Otra característica del Vih es que puede cambiar con mucha rapidez. Cuando se reproduce o copia a sí mismo dentro de una célula suele suceder que algunas de esas copias tengan errores, entonces la apariencia del vih cambia y esto le ayuda a evadir las defensas del sistema inmunitario. El hecho de que el vih pueda cambiar rápidamente su apariencia es una de las razones por las que es tan difícil desarrollar una vacuna.
Desde que el vih ingresa al cuerpo, el sistema de defensas hace el mayor esfuerzo posible por controlar al virus, y hasta cierto punto lo logra, que es el motivo por el cual la gente con vih no se enferma hasta varios años después de la infección. Pero en la mayoría de las personas con vih paulatinamente este sistema se va debilitando, dejándolas desprotegidas ante el ataque de bacterias, virus, parásitos y otros gérmenes que pueden causar infecciones y enfermedades.
4. Cómo se trasmite el vih?
El vih puede pasar de una persona infectada a otra de 3 maneras:
4.1 Vía sexual: en relaciones sexuales con penetración vaginal, anal u oral, tanto heterosexuales como homosexuales.Si no se utilizan preservativos, el vih puede ingresar a la corriente sanguínea al entrar en contacto semen o fluido vaginal contaminante con zonas del cuerpo no protegidas por piel. El riesgo de infección aumenta con el número de relaciones sexuales sin protección, pero una sola relación con penetración y sin los cuidados necesarios, es suficiente para trasmitir el virus, y puede ser la primera relación sexual.
Otras infecciones genitales, sobretodo las ulcerativas (herpes,sífilis) aumentan enormemente los riesgos de trasmisión (hasta 30 veces más).
4.2.Vía sanguínea: a través del intercambio de sangre:
4.3. Vía perinatal: si una mujer ha adquirido la infección por vih, hay aproximadamente un 25% – 30% de posibilidades de trasmisión del virus a su hijo mientras está en el vientre, en el momento del parto o durante la lactancia. Estas posibilidades se reducen a menos del 8% haciendo el tratamiento adecuado. No hay trasmisión directa de padre infectado a su hijo; sin embargo es muy importante que todo futuro padre conozca su condición serológica a fin de proteger a su esposa e hijo, ya que si ocurriera la trasmisión del vih del hombre a la mujer en los meses de embarazo o amamantamiento pueden incrementarse las posibilidades de que ese niño se infecte.
5. ¿Quién puede contraer el vih?
Cualquier hombre o mujer, jóvenes y viejos, de cualquier país o religión, puede contraer el vih si no adopta las medidas de cuidado para protegerse. El vih no afecta sólo a determinados grupos de personas, ni puede atribuirse a determinadas preferencias sexuales o el desempeño de algunos empleos.
Determinadas pautas sociales o situaciones pueden hacer que algunas personas sean más vulnerables a la infección. Las mujeres puede incrementar su riesgo de infección por normas que hacen que esté mal visto que tengan una buena información acerca de la sexualidad o propongan el uso del preservativo, por la falta de autonomía económica y de poder para decidir sobre su cuerpo y su sexualidad. Para los varones, el riesgo y la vulnerabilidad aumentan por la frecuencia en el uso de drogas y alcohol, los incentivos a tomar riesgos, la dificultad para reconocerse enfermos por temor a mostrar debilidad o para demostrar falta de conocimiento en cuestiones de sexualidad. Para los jóvenes, las normas relativas a la virginidad femenina que pueden favorecer la práctica del sexo anal, y las que empujan a las conquistas sexuales en los varones dificultan el cuidado de su salud.. Para las personas en situación de pobreza, las dificultades de acceso a información, servicios de salud y recursos de cuidado las tornan más vulnerables.
6. ¿Cómo puede evitarse la trasmisión del vih en las relaciones sexuales?
7. ¿Cómo puede evitarse la trasmisión del vih por el contacto con sangre?
8. ¿Hay riesgo de que un niño/joven contraiga el vih en la escuela?
NO. En el contacto habitual entre alumnos, entre maestros, entre alumnos y maestros y con otro personal de la escuela, no hay riesgo de adquirir o trasmitir el vih.
El vih no se trasmite por compartir ropa, toallas, duchas, asientos del ba;o, comida, cucharas, tenedores, vasos, tazas, juguetes, libros, lápices.
El vih no se trasmite al jugar, abrazar, luchar, toser, estornudar, besar, llorar o sudar.
Tampoco se trasmite por mosquitos o animales domésticos.
Las escuelas deben seguir las normas de seguridad que incluyen ponerse guantes al limpiar heridas y sangre.
9. ¿Es posible evitar o reducir los riesgos de trasmisión perinatal?
La transmisión vertical es la principal vía de transmisión del VIH en los niños. En Argentina el 98% de los niños con vih/sida menores de 13 años adquirieron la infección por esta vía.
Por eso, si se desea tener un hijo o la pareja ya está embarazada, es muy importante que ambos sepan si están infectados realizando la prueba de vih.
En caso de que las mujer esté infectada, las posibilidades de trasmisión de la madre al hijo si no se realiza ningún tratamiento son entre 25 y 30%. La trasmisión puede ocurrir durante los meses de embarazo, en el momento del parto o por amamantamiento. Si se realizan los controles y tratamientos adecuados, la posibilidad de trasmisión se reduce a menos del 8%.
Puede ocurrir que el hombre esté infectado y la mujer no, y que ella haya quedado embarazada; en ese caso es imprescindible que usen preservativo en todas sus relaciones sexuales para proteger a la mujer y de esa forma al feto. Si
una mujer contrae la infección durante los meses de embarazo o amamantamiento, el riesgo de trasmisión al hijo es mayor.
10. ¿En qué consiste el tratamiento para reducir el riesgo de trasmisión perinatal?
11. ¿Cómo puede una persona saber si ha contraido el vih?
En caso de haber estado en alguna situación de riesgo es posible confirmar o descartar una probable infección recurriendo al médico o a cualquier hospital público para hacer el análisis para detección de vih. En los hospitales públicos los análisis son gratuitos y confidenciales.Se realizan dos tipos de técnicas: una general (Elisa, aglutinación por partículas) y otra confirmatoria (Western Blott).
Cuando los gérmenes penetran en el cuerpo de una persona, los glóbulos blancos de la sangre reaccionan generando unas sustancias químicas llamadas anticuerpos. Cuando el vih penetra en el cuerpo se forman anticuerpos que, aunque no logran acabar con el virus, indican su presencia. Un resultado negativo indica que no se han detectado anticuerpos para el vih en la sangre. Si la persona tuvo situaciones de riesgo en los 3 meses previos a hacerse el análisis, debe repetir la prueba ya que puede estar infectado pero no ser detectado por encontrarse en período ventana.
Un análisis positivo indica la presencia de anticuerpos para vih pero siempre debe realizarse la técnica confirmatoria para determinar si esa persona está infectada por el vih..
12. ¿A qué se llama período ventana?
Se llama período ventana al tramo inicial de la infección durante el cual no hay cantidad suficiente de anticuerpos para ser detectados por los análisis. La persona está infectada pero el análisis todavía no da positivo. Este periodo puede extenderse entre 6 y 12 semanas después del ingreso del virus al cuerpo.
Por esta razón, siempre que una persona decide realizar el análisis debe pensar si ha estado en situación de riesgo (por relación sexual no protegida o contacto con sangre) durante los tres meses previos; en ese caso debe repetir el prueba a los 3 meses evitando situaciones de riesgo entre ambas pruebas.
Es fundamental tener en claro que aunque no se detecten los anticuerpos durante el período ventana, es un momento en que es muy alto el riesgo de trasmisión a otras personas porque hay gran cantidad de virus en la sangre, por lo cual es necesaria la protección en las relaciones sexuales.
13. ¿Cuáles son las ventajas de hacer el análisis?
Si el resultado es negativo, es un buen momento para pensar sobre posibles situaciones de riesgo, formas de prevención y decidir qué hacer para cuidarse de allí en más.
Si el resultado es positivo, hacer la consulta médica en forma temprana permite en la mayoria de los casos:
14. ¿Existen tratamientos para la infección por vih?
La comprensión de la enfermedad vih/sida se basa en entenderla como un proceso continuo de replicación del vih que va generando un progresivo deterioro del sistema inmunitario. Hasta el momento no puede hablarse de una cura definitiva. Pero existen tratamientos específicos para tratar y controlar las enfermedades oportunistas (infecciones y/o tumores) que puedan presentarse.
Con las multiterapias, tratamientos que impiden la replicación del virus por largos períodos de tiempo, se ha logrado reducir la presencia del vih en sangre hasta niveles indetectables en las personas en tratamiento, con lo cual mejora la capacidad de respuesta del sistema inmunitario y la calidad de vida. Pero no logran eliminarlo totalmente. Actualmente contamos con estudios como el recuento de carga viral (mide la cantidad de virus en sangre) y el recuento de CD4 que permiten un diagnóstico más preciso del desarrollo de la infección y una correcta evaluación para decidir el tratamiento inicial, el mantenimiento o la modificación de los tratamientos en curso.
15. ¿Quienes tienen acceso a los tratamientos?
Las nuevas drogas y técnicas están disponibles en Argentina y según la legislación vigente todas las personas que viven con vih tienen derecho a ellas. Si la persona tiene obra social, ésta debe cubrir estudios y medicación: si tiene prepaga debe hacerlo la empresa, y si no tiene obra social o prepaga debe recibir la cobertura en forma gratuita del hospital en que se atiende. Estas disposiciones están contenidas en las leyes nacionales 23.798, 24.455 y 24.754, así como en la ley de la provincia de Buenos Aires Nro.11.506.
16. ¿Cómo afecta el vih/sida la vida de las personas?
La manera en que las personas reaccionan ante la noticia de haber adquirido una infección que puede poner en peligro su vida, como el vih/sida, dependerá de la cultura y del entorno en que se criaron y su experiencia de vida. La forma en que se desenvuelvan con la enfermedad dependerá no sólo de sus propias actitudes sino también de la reacción de sus amigos, sus familiares, compañeros de estudio y/o trabajo, empleadores, maestros, vecinos. Si las personas infectadas por el vih tienen confianza, se sienten protegidas y cuentan con el apoyo de quienes les rodean, les resultará más fácil aceptar su situación, podrán consultar y pedir ayuda para controlar la infección, hacer los tratamientos que le indique su médico y continuar desarrollando sus proyectos de vida. Podrán cuidar su salud y también se cuidarán para evitar la trasmisión a otras personas
17. ¿Qué es la reinfección?
Una persona que ya está infectada con el vih puede contraer o reinfectarse con nuevos virus si no adopta medidas de cuidado. Si dos personas infectadas con el vih mantienen relaciones sexuales sin protección o comparten elementos en el uso de drogas pueden pasarse virus con características diferentes al que ya está en su cuerpo. Esto puede afectar al sistema inmunológico que debe reconocer esas nuevas cepas para combatirlas.
Al reinfectarse puede producir resistencia al tratamiento que está realizando o a otros que pueda iniciar, comprometiendo sus posibilidades de controlar la infección y mantenerse saludable.
18 ¿Los niños y los maestros que tienen la infección por vih pueden concurrir a la escuela?
El contacto ordinario entre alumnos, entre maestros, entre alumnos y maestros, entre maestros y alumnos y otras personas que trabajan en la escuela, no entraña ningún riesgo de adquirir o transmitir el VIH. Los principales comportamientos peligrosos que exponen a la infección por el VIH a los alumnos de cinco a dieciocho años son los mismos que exponen a los adultos: las relaciones sexuales sin protección, el contacto con sangre a través de material punzante contaminado por el VIH y sin esterilizar (jeringas, agujas) y, en los países donde aún no se practica sistemáticamente la detección de anticuerpos contra el VIH en la sangre, las transfusiones sanguíneas.
La mayor parte de los alumnos y maestros con VIH/SIDA desean proseguir sus actividades usuales en el medio escolar. Hay que permitirles que participen plenamente en las tareas escolares, sin temor a que otros les discriminen o molesten. Al ponerles en condiciones de aportar su capacidad creadora y su productividad en un medio escolar favorable, se favorece a la vez su bienestar y el buen funcionamiento de la escuela. A todos los maestros v alumnos infectados por el VIH se les debe garantizar y respetar la confidencialidad y el derecho a la intimidad
19 ¿Cuántas personas viven actualmente con VIH/SIDA en el mundo?
Según estimaciones de ONUSIDA y OMS, se calculaba para final del año 2007 aproximadamente 33.00.000 de personas viviendo con VIH/SIDA en el mundo:
Durante el año 2007 se produjeron casi 3 millones de nuevas infecciones, más de 7.400 por día, y murieron 2 millones de personas, de los cuales 270.000 eran niños menores de 15 años. Desde los inicios de la pandemia, 15 millones de niños han quedado huérfanos por esta causa.
De los adultos nuevos infectados en el 2006, el 50% son mujeres, por lo tanto la probabilidad de riesgo de infección por VIH es semejante entre hombres y mujeres. La mayoría de las nuevas infecciones se detectaron en adultos jóvenes.
Aproximadamente el 50 % tienen entre 15 y 24 años de edad y más del 95% de estos nuevos casos fueron en países en desarrollo. En su mayor parte desconocen que tienen la infección por VIH. Muchas otras saben muy poco acerca del VIH, sus formas de transmisión y prevención como para protegerse contra él.
20.¿ Cuáles son las vías de transmisión más frecuentes en nuestro país? Hay diferencias entre los riesgos de infección para varones y para mujeres? Por qué?
En Argentina la mayoría de las infecciones se producen por relaciones sexuales sin protección, uso compartido de elementos en usuarios de drogas y por vía perinatal en el caso de los niños. Existen diferencias por sexo en los casos notificados de mayores de 12 años. En el masculino, hasta el año 1996 compartir elementos en los usuarios inyectables y tener relaciones sexuales entre hombres sin protección eran las principales causas de transmisión. Pero desde ese año comienzan a producirse más infecciones entre hombres heterosexuales y desde 2001 ésta es la primera causa de transmisión, en segundo lugar las relaciones sin protección entre hombres y en tercer término el uso compartido de agujas en usuarios de droga.
En mujeres, la principal causa de infección siempre fue por relación heterosexual sin protección, en tanto que la segunda causa (compartir equipo en el uso de drogas) va disminuyendo desde 1994. Actualmente más del 85% de las nuevas infecciones se produce por transmisión heterosexual.
Estas diferencias entre las causas de infección en varones y mujeres tienen que ver con cuestiones biológicas y socioculturales. Los modelos sociales de masculinidad y feminidad aumentan la vulnerabilidad de las niñas y jóvenes debido a su falta de poder para determinar dónde, cuándo y cómo practicar su sexualidad, al tiempo que incrementan los riesgos de los varones al incitarlos a prácticas que afectan su salud: relaciones sexuales tempranas y no protegidas, consumo de drogas, uso de la fuerza para solucionar conflictos, entre otras.
21. ¿Cuál es la situación de los jóvenes?
En el mundo más de la mitad de las nuevas infecciones por el VIH que se producen en la actualidad afectan a jóvenes de 15 a 24 años de edad. Un estimado de 11,8 millones de jóvenes de 15 a 24 años viven en la actualidad con el VIH/SIDA. Cada día, alrededor de 6000 jóvenes de esas edades se infectan con el VIH, pero tan sólo una parte de ellos saben que están infectados y muchos no saben cómo protegerse o no cuentan con los elementos para hacerlo.
En Argentina, considerando que la mayor cantidad de diagnósticos de SIDA se han dado en personas entre 25 y 34 años, se estima que buena parte de estas personas se han infectado en su adolescencia o temprana juventud debido a que el VIH/SIDA es una enfermedad que presenta un largo período asintomático.
Por otra parte, del total de población viviendo actualmente con vih se calcula que el 13% corresponde a jóvenes de 14 a 24 años.
Si analizamos cuáles han sido las vías de transmisión en jóvenes en los últimos 5 años, se observa que el 76% de los nuevos diagnósticos es por transmisión sexual, con el 60% en población heterosexual y 15,4% en hombres que tienen sexo con hombres, seguido por la transmisión sanguínea en usuarios de drogas inyectables, 15%. En el caso de los varones, la transmisión por relación sexual se reparte en proporciones similares entre hombres que tienen sexo con hombres y heterosexuales.
22. ¿Qué es el estigma?
El estigma es una característica que desprestigia y desvaloriza a una persona ante los ojos de los demás. Dentro de una cultura o un ambiente particular, ciertos atributos y/o comportamientos (el color de la piel, el género, la religión, la forma de hablar, la conducta sexual, la pertenencia a determinado grupo) son tomados y definidos por otros como vergonzantes o indignos.
Basándose en esta identificación, a determinados individuos y grupos se los trata en forma desigual, negándoles el acceso a servicios, apoyo social, oportunidades, libertades y medidas de protección. Esta estigmatización es un proceso de subvaloración que utilizan determinados individuos o sectores para ejercer poder, controlar y/o dominar a otros.
23.¿Qué es la discriminación y por qué discriminamos?
La discriminación es la acción de separar, de dividir, de mantener aislado a quien se considera diferente. Es privar a alguien, debido a su diferencia, de ejercer los mismos derechos que el resto de los individuos.
Discriminar es no aceptar las diferencias, pretender que todos sean iguales a nosotros, acercarnos sólo a aquellos que consideramos semejantes y cerrar espacios de intercambio social entre personas o entre grupos. En consecuencia queda restringida la capacidad de las personas para aprender, actuar y protegerse.
¿Por qué discriminamos? Las personas creemos reconocernos diferentes: varones o mujeres, blancos o negros, cristianos, judíos o musulmanes, algunos heterosexuales y otros homosexuales, sanos o enfermos, jóvenes o viejos, ricos y pobres, flacos y gordos, algunos discapacitados y otros sin discapacidad aparente. Y podríamos continuar enumerando diferencias, algunas sutiles, otras más marcadas, que distinguen a este individuo de aquél, a un grupo de otro.
Cuando discriminamos es porque esas diferencias nos molestan o atemorizan o porque las utilizamos para ejercer poder sobre otros.
Se dice de alguien que es “anormal” porque no se ajusta a “las normas” fijadas socialmente. Pero estas normas no son pautas fijas, naturales, que no puedan modificarse. Se construyen y aprenden en cada cultura histórica dentro de contextos determinados y responden a modelos sociales, hábitos, costumbres, modas, sistemas de creencias. Podemos construir entre todos formas de pensar y actuar que no sean discriminatorias.
24. ¿Cómo se ha construido el estigma y la discriminación asociados al vih-sida?
El estigma y la discriminación relacionados con el vih-sida son universales puesto que tienen lugar en todos los países y las regiones del mundo. Son provocados por muchas fuerzas, entre ellas la falta de conocimiento sobre la enfermedad, los mitos sobre los modos de transmisión del vih, los prejuicios, la falta de tratamiento, las informaciones erróneas o irresponsables de los medios de comunicación, el hecho de que el sida sea incurable; los miedos sociales en torno a la sexualidad, las drogas ilícitas y el consumo de drogas intravenosas, los temores relacionados con la enfermedad y la muerte.
Gran parte del estigma relacionado con el vih-sida se construye sobre concepciones negativas anteriores y las refuerza. A menudo se cree que las personas con vih-sida merecen su destino porque han hecho algo malo. Con frecuencia estas malas acciones se vinculan con relaciones sexuales o con actividades ilícitas o reprobadas por la sociedad, como el consumo de drogas intravenosas. Los hombres infectados pueden ser percibidos como homosexuales, bisexuales o clientes de prostitutas. Las mujeres con vih-sida son percibidas como promiscuas o profesionales del sexo. A menudo la familia y la comunidad perpetúan el estigma y la discriminación, en parte por miedo, en parte por ignorancia, y en parte porque resulta cómodo culpar a quienes se han visto afectados primero.
25. ¿Cuáles son los efectos del estigma y la discriminación asociados al vih-sida?
El estigma y la discriminación asociados al vih-sida tienen muchos efectos, en particular tienen grandes consecuencias psicológicas en relación con el modo en que las personas con vih-sida se perciben a sí mismas, lo cual conduce en algunos casos a la depresión, la falta de autoestima y la desesperación. También hacen más difíciles todas las actividades de prevención haciendo que las personas por vergüenza y miedo teman averiguar si están o no infectadas.
Muchos siguen manteniendo relaciones sexuales sin protección debido a su convencimiento de que comportándose de forma diferente levantarían sospechas acerca de su infección. Las personas con vih-sida son percibidas erróneamente como una especie de “problema” y no como parte de la solución para contener y controlar la epidemia. Pero además el estigma y la discriminación debilitan las capacidades de una comunidad para protegerse de la infección al generar un exceso de confianza peligroso entre los individuos y grupos no marcados, lo que les induce a creer que no corren ningún riesgo. “A mí no me va a pasar porque yo no consumo droga, tengo pareja estable, no soy pobre…”
26. ¿Qué dispone la legislación nacional sobre el tema de la estigmatización y discriminación de las personas que viven con vih-sida?
La ley 23.798 establece que en ningún caso puede afectarse la dignidad de la persona ni que se produzcan efectos de marginación, estigmatización, degradación o humillación de las personas afectadas. También dispone que el Estado debe garantizar al testeo o diagnóstico, asegurando la confidencialidad (establece el resgistro de enfermos codificados); que el testeo debe ser voluntario y promueve el secreto médico y el acceso de todos los habitantes al cuidado y atención de la enfermedad. Esta ley fue reglamentada en 1991 por el decreto 1.244/91 que establece el requisito del consentimiento informado y reitera la confidencialidad frente al test y sus resultados.